Archive for February, 2008

Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 238

El Sr. Santos se había quedado inmóvil, pero tranquilo al ver la certeza con la que Ernesto lo defendido, y le dijo:

–“Ernesto, vamos adentro de la casa de mi hijo ahí no pueden entrar la protección del consejo esta vigente ahí”

–“Vamos Santos ya platicaremos de esto”

Ernesto y el Sr. Santos llegaron a la puerta de la casa del Sr. Julio de la Rosa, una vez que tocaron la puerta la Sr. de la Rosa algo sorprendida por la visita los invito a pasar.

A lo lejos un Coutlas Blanco estuvo viendo todo lo que sucedió y con una cara de enojo, golpeo el volante del carro y maldijo de muchas maneras por lo que pasó, entonces volteo a ver una sombra dentro del carro y dijo:

–“Quiero hablar con el Sr. Oscuro”

De la sombra dentro del carro salio una voz ya conocida, era la de Abigor que decía

–“QUE SUCEDIÓ AINI”

–“Sr. Oscuro, alguien mando sombras para atacar al viejo portador, y no fui yo, mi plan era mas discreto”

–“FUE AGRAMON AINI”

–“Pero Sr. Oscuro pensé que usted pidió que le sacara la información necesaria”

–“AGRAMON ESTA BUSCANDO REDIMIR SU ERROR, ESTA HACIENDOLO POR SU CUENTA, DEJALO VEAMOS QUE PUEDE HACER, SI ALGO SALE MAL INTERVENDRAS”

–“Como usted diga Sr. Oscuro”

La voz desapareció entre las sombras, la situación se estaba tornando algo más complicada, ahora eran dos los demonios que estaban asediando al Sr. Santos y Ernesto, pero estos demonios subestimaban mucho la experiencia de ellos dos juntos, cosas inesperadas estaban por ocurrir.
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 237

–“ASI QUE TU ERES EL ANTIGUO PORTADOR”

Ernesto se sobresalto, pero inmediatamente dio un brinco por la cajuela del taxi y se puso enfrente de del Sr. Santos y con su ya conocido lenguaje les dijo:

–“Haber hijos de la chingada, ¿que es lo que quieren?”

Los dos hombres que evidentemente se encontraban drogados y poseídos por las sombras de Abigor dieron un paso para atrás:

–“TU DEBES DE SER EL INMORTAL, NO VENIMOS POR TI, RETIRATE Y DEJANOS LLEVARNOS AL VIEJO”

–“Llevarse a Santos, están completamente pendejos o algo por el estilo, el esta bajo mi protección”

–“Y CON QUE PODER PIENSAS DEFENDERTE INMORTAL”

–“Bueno es que ustedes no recuerdan ni madre, por lo visto”

Dicho esto Ernesto tomo el brazo de uno de los hombres y le aplico una llave que hizo que este volara literalmente por el aire hasta caer de espaldas secamente, inmediatamente le coloco un piedra de las que el carga siempre y se la puso en la frente, fue un movimiento rápido ya que la otra persona ya estaba por atacarlo cuando el levanto su pierna y le propino una patada en el estomago que lo sofoco y cuando este se doblaba del dolor Ernesto quito la piedra que había usado y se la puso en la boca para seguido de esto darle un puñetazo en la quijada.

Los dos hombres se convulsionaron, y las sombras abandonaron esos cuerpos para escapar antes de que algún conjuro de Ernesto las regresara al infierno.

–“Cabrones no tendré la Espada del Consejo ni el Poder de los Portadores, pero tengo el conocimiento que es igual de Efectivo”, vocifero Ernesto
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 236

Ernesto regreso a donde se encontraba el Sr. Santos y le dijo:

–“Bien Amigo ¿Y ahora a donde quieres ir?”

–“Quiero ver a mi hijo”, contesto tranquilamente

–“Bueno pues vamos de una vez”

Ernesto y el Sr. Santos salieron de la casa y se dirigieron a una calle cerca para abordar un taxi, pero una figura a lo lejos comenzó a seguirlos, era una mujer vestida muy discretamente con unos jeans azules y una blusa negra, con el cabello suelto y unos lentes oscuros, que no perdía ningún detalle de cada paso que daban.
–“Santos………… Espera…….”, dijo Ernesto

–“¿Que sucede?”

–“Por un momento sentí una presencia rondándonos”

–“Amigo yo creo que ya estamos muy viejos y algo intranquilos por todo, sigamos adelante ya veremos que sucede, hasta este momento nadie nos ha atacado”

–“Esta bien, pero como quiera estaré alerta”, dijo seriamente Ernesto

Detuvieron un taxi que pasaba por el lugar y una vez arriba le indicaron al chofer a que dirección los debía llevar, la mujer vio a lo lejos que salían de su rango de visión y rápidamente se regreso a media cuadra para subir a un viejo carro Coutlas de color blanco para poder seguirlos a una distancia que ella consideraba prudente para no ser detectada.

El trayecto a casa de los papas de Ian transcurrió sin ningún contratiempo, aparentemente con mucha tranquilada a pesar de que en toda la ciudad se estaban registrando una ola de delincuencia como nunca había sucedido y además de que un extraño fenómeno astrológico se desarrollaba en el cielo.

–“Santos ya estamos aquí en casa de tu hijo, ¿Quieres que te espere? ¿O te acompaño?”

–“Pasa conmigo Ernesto, bien sabes que no te vas a quedar tranquilo afuera”

El Sr. Santos se bajo del taxi por un lado y Ernesto por el otro estaba pagándole al chofer cuando de repente dos hombres corriendo desde el otro extremo de la calle los alcanzaron y le gritaron:
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 235

–“La tenemos pero por el momento existe una misión que debes realizar”

–“¿Vendrás conmigo Ernesto?”

–“Desde este momento ya no puedo intervenir, solo te puedo guiar, y darte conocimiento, es tu misión y eres solamente tu quien la tendrá que realizar”

–“Abuelo ¿quieres que te lleva a la casa?”

–“No hijo, Ernesto me llevara”, contesto el Sr. Santos

Ian se levanto hasta donde el Sr. Santos se encontraba y le dio un abrazo fuerte y muy emotivo, era su despedida la ultima vez que estuvieran cerca, nieto y abuelo, una historia llena de recuerdos buenos y de un destino compartido, no hubo lagrimas, no hubo sentimientos encontrados, solo una enorme admiración y mucha fe.

–“Se que te podré ver en el mausoleo”, dijo Ian

–“Cuantas veces lo quieras hacer hijo”, contesto el Sr. Santos

Ian tomo la espada y salio de la casa del Sr. Santos al ir caminando le dijo a Ernesto:

–“Cuídalo, que su día valga la pena”

–“Eso tenlo por seguro Devil Inc.”, contesto Ernesto
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 234

–“Nada de extrañar hijo, hay que seguir adelante”

–“Es cierto Abuelo, ahora necesito encontrar a Abigor”

–“Bueno espero no me preguntes como, es momento de que tu entrenamiento con Ernesto haga efecto”

Entrenamiento, claro Ernesto no nada mas puso físicamente listo a Ian, también le había enseñado muchos rituales, hechizos y demás cosas que le serian útiles además con todas las memorias de sus antepasados a su disposición no tenia pretexto.

Ian se levanto y busco rápidamente una vasija y la lleno con agua, se puso frente a ella metió las manos y comenzó a realizar un hechizo que le permitiría ver donde se encontraba el demonio mayor, por un momento en su meditación pudo ver la mina y lugares cerca de ella, pero de pronto todo se volvió oscuro y desapareció.

–“¿Que fue lo que viste?”, interrumpió Ernesto

–“Una mina abandonada Ernesto”

–“Bueno el muy desgraciado sigue donde lo dejamos”

–“Espera deja ver si puedo saber donde es”

Por primera vez Ian comenzó a recorrer claramente los recuerdos de todos sus ancestros y logro ubicar la mina donde Simón de la Rosa había encerrado a Abigor, supo exactamente donde encontrarla y como llegar ahí, comenzó a sacar provecho de sus habilidades como Portador.

–“Excelente Devil Inc.” Dijo seriamente Ernesto

–“Vaya y ahora porque no me dices pendejo o muchacho”

–“Porque oficialmente eres el Portador del Poder y como tal debo de respetarte”

–“Como tu digas Ernesto, tenemos como quiera una buena amistad”
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 233

–“Me queda claro la responsabilidad que implica tenerla”

–“Se que es así pero es mi deber aclararlo, ahora Ian, saca la espada de su funda, y toca por el ambos lados la hoja sin cortarte”

Ian lentamente desenfundo la espada y puso sobre la orilla de la mesa, volteo a ver a su abuelo quien en ese momento se acerco y tomo la espada por le empuñadura y comenzó a decir en voz baja:

–“En este momento, termino mi misión y como lo se hace desde hace siglos dejo a mi sucesor esta importante arma que se nos encomendó, también dejo mis memorias, mis recuerdos y me desprendo del poder de los portadores, así como en este momento soy yo después serás tu el que herede este poder.”

La espada comenzó a brillar con un color azul intenso, que ilumino toda la cocina, por debajo de la camisa que el Sr. Santos tenia puesta el borroso tatuaje de los Portadores del Poder desapareció para siempre y en ese momento el tatuaje de Ian se oscureció como debía de ser, el portador del poder, la dinastía de los de la Rosa había sido heredada ahora el ciclo se cerraba y iniciaba nuevamente.

En otros condiciones el Sr. Santos debería haber caído débil y enfermo por haber terminado su ciclo, pero el Consejo le otorgo un día para poder terminar sus asuntos, el sin que lo supiera era uno de los pocos portadores que se distinguían por su dedicación y nobleza a niveles extraordinarios, merecía lo que le concedieron, por lo tanto aun estaba entero, sin ningún problema y listo para seguir su camino por un día.

–“Listo esta hecho”, dijo el Sr. Santos

–“Gracias Abuelo, te voy a extrañar”
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 232

–“Eso te lo puedo asegurar, pero bueno ya dejemos eso para otro momento”

–“¿Otro Momento? Se supone que cuando me expliques sobre la espada se acabo el tiempo, no va existir otro momento”

–“No te preocupes el Consejo me concedió un día mas después de eso, lo pienso usar para pasar un tiempo con tu papa”

–“¿Es eso posible?”

–“Suficiente hijo, si es posible pero enfoquemos nuestro asunto”

–“Ya tengo la espada y ¿Ahora que sigue?”

–“Primero un poco de su origen, esta espada fue forjada hace muchos siglos en el antiguo Japón, por un herrero de katanas muy noble que realizo excelentes armas para guerreros de mucho honor, ya lo conociste fue Jigoro, el fue testigo, usando sus palabras una estrella callo del cielo cerca de su pueblo, se acerco a ver y era un especie de piedra muy brillante, cuando intento tocarla el Consejo se hizo presente ante el y le explico que debía tomar esa estrella como la llamo el y hacer una espada la cual seria única y serviría a un linaje de guerreros que siempre verían por el orden y el balance en nuestro mundo, pero que si aceptaba la misión que le encomendaban debería convertirse en su guardián por el resto de los tiempos para evitar que pudiera caer en manos de humanos sin escrúpulos, para poder realizar eso se convertiría en un inmortal y se le concederían ciertos poderes y habilidades, como ya lo sabes el acepto y forjo esa estrella hasta convertirla en una espada, la mejor que nunca se había hecho, única en el mundo”

–“Entonces Jigoro es quien hizo la espada del Consejo”

–“Así es Ian, la espada tiene mucho poder, es una extensión del poder directo de el Consejo, tiene la habilidad de destruir a los demonios, es tan poderosa que si un demonio con cuerpo la llegase a tocar el simple hecho lo debilitaría y si lo atacas con la espada no lo regresarías al infierno, lo matarías, pero aun mas interesante como lo viste en las sombras que te encontraste si un humano que se encuentra poseído por un demonio o sombra es atacado con la espada, la espada no dañara ni lastimara a los humanos pero si destruirá al ser oscuro que llevan, tampoco debes levantarla contra alguien que no esta poseído ya que la espada no te lo permitirá, podrás portar la espada todo el tiempo que seas Portador del Poder, pero deberás regresarla a Jigoro cuando tu misión termine y cada vez que la requieras deberás ir por ella, no debes conservarla contigo si no es necesario, para evitar que caiga en otras manos o se pierda, esto es muy importante Ian, por nada del mundo debes perder la espada”
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Capitulo 10 - La Despedida - Pagina 231

–“!!!!Ernesto!!!!”, Grito Ian

–“¿Como estas? Ian ¿Conseguiste tu objetivo?”

–“Si aquí traigo la espada”

–“Bien muy bien muchacho, pasa tu abuelo esta en la cocina”

Ian después de su breve encuentro con Ernesto paso directo a la cocina donde el Sr. Santos se encontraba sentado tomando un vaso de jugo de tomate, algo pensativo y muy absortó en sus pensamientos.

–“Abuelo…………”

–“Siéntate Ian, tenemos que tener una platica”

Ian puso la espada que había conseguido en la mesa, dejando ver su empuñadura con forma de dragón, en su funda de madera color rojizo, y se sentó de frente a su abuelo.

–“Pase por muchas cosas para poder tener esta espada abuelo, pero eso supongo ya lo sabes”

–“Si Ian yo también conocí a Jigoro”

–“Mi cabeza estuvo dando mil vueltas mientras venia para acá, además de mi camino para obtener la espada, el Consejo me dijo que Abigor invoco un ritual de magia antigua para oscurecer todo el mundo, y de pasada me tope con dos sombras que habían poseído a unos adolescentes”

–“Creemos que Abigor esta usando droga como medio para crear su ejercito, con esto solo me lo confirmas”

–“Abuelo no hay otra manera de seguir con esto sin que tu ¿tengas que morir?”

–“No hijo, no existe ninguna manera, pero no te preocupes por eso, yo estaré bien y desde donde este veré como sales adelante, además todos nuestros ancestros siempre nos cuidan”

–“Ojala y siempre pueda platicar contigo”
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