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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 256

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A la entrada de la carretera a Saltillo

Ian se dirigía rumbo a la mina donde se encontraba Abigor, en el camino estaba planeando la estrategia que debería de usar, para poder terminar este asunto con los demonios.

Cuando escucho el rugido de un motor que conocía bastante bien, volteo por el retrovisor y su sorpresa fue enorme al ver el mustang 69 de su abuelo pasándolo por un lado y un grito que le dijo:

–“Párate Adelante Ian, tenemos que hablar”

El Sr. Santos, Ernesto Cruz y Jigoro se reunían con el Portador del Poder, Devil Inc. Si los días anteriores habían sido difíciles y pesados, esto daba luz a muchas cosas, el día uno terminaba con una enorme sorpresa.
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 255

A lo lejos observando con mucha desconfianza se encontraba Aini, que fue testigo de todo lo que paso, inmediatamente se dirigió hasta donde había una sombra debajo de un árbol e invoco a Abigor:

–“Sr. Oscuro, tenemos un problema, Agramon ha sido eliminado”

–“ELIMINADO, ESO NO ES POSIBLE, TAL VEZ LO ENCERRARON”

–“No Sr. Oscuro, esta vez parece que hay un arma que no conocemos, no puedo captar la presencia de Agramon por ningún lado”

–“NECESITAMOS SER CAUTELOSOS AINI, CONSIGUE A ALGUIEN QUE PODAMOS USAR EN SU CONTRA, ALGUIEN QUE LES IMPORTE, VE POR LA AGENTE QUE ESTUVO CON ELLOS Y MANTELA CAUTIVA”

–“Como usted ordene Sr. Oscuro”

La voz desapareció, y Aini un demonio más inteligente, más cauteloso se alejo del lugar con la misión de secuestrar a la Agente Rebeca, para poder chantajear el nuevo equipo que se acababa de formar.
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 254

El Sr. Santos solo movió un pie y pateo la línea de sal, y se quedo inmóvil.

–“Listo Demonio, que esperas para enfrentarme”

–“Solo que rompieras el circulo anciano”

Dicho eso Agramon cobardemente intento atacar al Sr. Santos, se lanzo directo a su cuello para tratar de arrancarle la cabeza, no considero la katana, creyó que solo dañaría al cuerpo que poseía y nada mas, el Sr. Santos clavo la katana a la altura del estomago, se inclino hasta poner una rodilla en el piso y se levanto para cortar hasta la altura del cuello, en un movimiento letal.

–“Muere demonio, esta vez muere”, dijo el Sr. Santos

De los ojos de Agramon comenzaron a salir unos pequeños rayos, se empezó a convulsionar fuertemente, el cuerpo callo de espalda una vez que Santos saco la espada, la herida desapareció el humo que una vez estaba dentro de ese cuerpo salio y en unos segundos por un brillo fuerte desapareció, el demonio no fue herido, fue exterminado.

–“Quien enseño a Santos a pelear así”, pregunto Jigoro

–“Me ofendes, claro que yo”, contesto orgullosamente Ernesto

Santos se acerco a donde estaban los dos inmortales y les dijo que ya era momento de alcanzar a Ian, que al menos le habían dado una ventaja al ya no tener que lidiar con Agramon, que había caído mas por su orgullo que por otra cosa, pero que los demás demonios se enterarían muy pronto y no serian tan impulsivos.
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 253

–“Pues a ti no anciano”

–Pues entonces materialízate y arreglemos esto de la manera antigua”

–“Me crees estupido”, dijo Agramon

–“Francamente no”

–“Entonces no hagas largo este asunto, rompe tu circulo y deja que te lleve con mi Señor Oscuro”

–“Agramon te desafió a que me enfrentes, cara a cara”

Impulsivo, Violento, pero sobre todo el demonio era orgulloso, como un simple mortal con una espada, iba a desafiar al Gran Agramon Demonio del Miedo, como soportar esa burla.

Agramon se materializo enfrente de Santos y le dijo:

–“Aquí estoy anciano ahora, rompe tu protección de Sal y enfréntame”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 252

Agramon no era tonto, era impulsivo pero no tonto, comenzó entonces su ataque mas sangriento el mismo que había utilizado en la bodega hace unos días, estaba seguro que con eso no existiría falla, algo estaba haciendo el antiguo portador, por lo cual no podía arriesgarse, comenzó a convertirse en humo y rodear toda la gasolinera, entonces el Sr. Santos saco una bolsa de sal y dibujo rápidamente un circulo a su alrededor, grito a Ernesto y a Jigoro para que hicieran lo mismo, ellos siguieron sus indicaciones y se quedaron quietos porque ya habían terminado con las sombras.

Eran unos viejos lobos con experiencia en combatir demonios, como uno por más poderoso los iba a tomar por sorpresa, el espeso humo intento atacarlos por todos lados, pero no podía pasar por el círculo de sal, pero lo que Agramon no sabía es que el Sr. Santos tenía un alcance más peligroso con su katana.

–“Eso es todo, te proteges para que no te ataque, esperaba algo mas agresivo”

–“Y yo esperaba un ataque de frente y no uno tan cobarde como este, ¿A que le teme un demonio?”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 251

–“Es lo mejor que puedes hacer, mandar sombras por mi, no sabes mucho de mi historia por lo visto”

Agramon no comprendió el porque de lo que había pasado, por lo que ordeno a otras tres sombras ir por Santos, el resultado fue exactamente el mismo, Santos ni siquiera se movía del lugar donde estaba, era certero mortalmente, las sombras eran destruidas y las personas seguían cayendo.

Por otro lado estaban Ernesto y Jigoro, exorcizando personas para sacar las sombras de su interior, pero no estaba siendo una tarea sencilla ya que necesitaban toda su agilidad para evitar un ataque en conjunto de las personas poseídas, pero ellos sabían cuidarse bien además no eran novatos, tenían siglos de experiencia.

–“Estoy esperando que me ataques”, dijo el Sr. Santos
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 250

El Sr. Santos les dio indicaciones a Ernesto y a Jigoro de que se encargaran de las sombras, ya que el personalmente enfrentaría a Agramon, se puso la cadena con la cruz, y de la bolsa que tenía saco la katana y se dirigió a Agramon:

–“Demonio, sirviente de Abigor, aquí termina tu camino sobre la tierra de los hombres”

–“¿Tu? Un anciano sin poder, te atreves a amenazarme, jajaja lo que tu serás es un trofeo”

–“Lo dudo mucho”, fue lo que dijo el Sr. Santos

El Sr. Santos desenvaino la katana de su funda de madera, y se puso en posición de combate, verlo era realmente increíble, aun a su edad seguía teniendo una fortaleza increíble que muchos jóvenes desearían, parecía un antiguo guerrero.

–“Haber ustedes sombras, terminen con este teatro y tráiganlo ante mi”

Dos sombras se acercaron muy confiadamente al Sr. Santos e intentaron tomarlo de los brazos, pero un movimiento fino y elegante el paso la espada por la parte de las costillas de ambas personas, la espada al ser como la espada del consejo, no daño a las personas poseídas, pero si destruyo inmediatamente a las sombras, las personas cayeron inconscientes al piso.
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 249

–“Discúlpame Ernesto, pero hasta que no estuviera Jigoro aquí no era seguro decirte, así lo acordamos, solo necesito ayudar un poco, nosotros no podremos enfrentar a Abigor, pero si a sus demonios”

–“Bien pues así lo haremos”

Y ahí estaban dos inmortales, uno portador del conocimiento y otro guardián de la espada del consejo, con un antiguo portador, que además de ganar un día mas, logro el permiso del consejo para ayudar a su nieto, con la condición de que terminando su ardua tarea, debería cerrar su ciclo.

Pero la alegría de la reunión no duro mucho tiempo ya que inmediatamente llego el jeep que los venia siguiendo y bajo Agramon junto con las tres sombras que lo acompañaban, pero para poner el panorama mas complicado, los encargados de la gasolinera fueron poseídos por sombras al mismo tiempo y en total eran mas de diez personas que se dirigían hacia ellos con no muy buenas intenciones.

–“Antiguo Portador, con tu cabeza podré estar bien con mi Señor”, dijo Agramon
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 248

–“No existe nada mas una espada, Jigoro forjo una katana mas pequeña también, con el mismo metal que la espada del consejo, esa katana mas pequeña puede ser usada solo por un portador que termino su ciclo, si y solo si es para ayudar, debo usarla con la cruz que fue hecha por Jigoro que es la que tenia mi esposa, esa cruz también es del mismo metal que las espadas y me concede por solo tenerla todo el tiempo que necesite, con el único inconveniente que cuando me quite la cruz terminare mi ciclo e irremediablemente moriré”

–“Hay cabron, ¿pero el consejo?”

–“Yo hable ya con el Consejo, por la gravedad de la situación es necesario que todos tanto portadores como guardianes estemos mas involucrados, el eclipse ya comenzó y contando este día solo nos restan cuatro, el consejo dijo que me pusiera a las ordenes de Santos y aquí estoy”

–“No pues que escondido lo tenias Santos”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 247

–“Ernesto como siempre muchas preguntas, antes saluda”

–“Que saludar ni que la chingada, explícame porque no estas donde se supone es tu lugar, el Consejo nos va poner una chinga”

–“Cálmate, Ernesto”, dijo con certeza el Sr. Santos

–“Mira Ernesto, mientras el actual portador tenga en sus manos la espada del consejo, yo puedo salir, literalmente a pasear, pero principalmente es para vigilar que la espada no sea robada, en esta ocasión fue mi oportunidad para salir, pero vengo aquí para ayudar a Santos.”

–“Pero con una chingada haber, como esta esto”

–“Ernesto, hay algo de la historia de Jigoro que no se te revelo”, dijo el Sr. Santos

–“¿Que es lo que no se me pudo revelar?”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 246

–“No te quejes, a ti te gustan las emociones fuertes, ¿no es así?”

–“Pues si, pero fuera de eso, no me has dicho nada en los increíbles diez minutos que hiciste hasta acá, ¿Qué estas tramando?”

–“Mira Ernesto, antes que nada dos cosas, la primera, nos vienen siguiendo y creo es uno de los demonios mayores de Abigor, segunda voy a hacer uso del favor de un amigo para ayudar a Ian”

–“¿Cual Amigo?”

–“Espera unos segundos y lo sabrás”

De una vieja camioneta Ford 88 color amarillo, se bajo una persona vestida con unos pantalones de mezclilla azules y una playera negra, con rasgos orientales que se acerco hasta el mustang y dijo:

–“Hola Ernesto hace varias décadas que no nos reuníamos”

–“Hay cabron……… ¿Jigoro?, que chingados estas haciendo aquí y como es eso posible”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 245

No muy lejos de la casa de la familia de la Rosa se encontraba un demonio vigilando, ya había mandado a unas sombras a tratar de terminar su venganza contra el antiguo portador, y también quería quedar bien con Abigor, ese demonio era Agramon.

Se acerco a una jeep que lo esperaba, junto con otras tres personas, todas poseídas por sombras y dijo:

–“Sigue a ese cabron”

Mientras tanto en Ernesto y el Sr. Santos se dirigían a toda velocidad rumbo al sur de la ciudad, donde casi termina la ciudad y se detuvo en una gasolinera cerca de la colonia Satelite

–“Desgraciado Santos, esta bien que soy inmortal, pero manejas peor que Ian, ya veo quien le enseño a manejar”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 244

El papa de Ian regreso con la cadena y la cruz que eran de la esposa del Sr. Santos y dijo:

–“Aquí la tienes papa, ¿algo mas?, dinero, te llevo alguna parte”

–“De hecho si, solo espero que este como lo dejamos”

Una sonrisa se dibujo en la cara del Sr. Julio de la Rosa, al momento que volteo a un pequeño escritorio cerca de la sala, y de un cajón saco las llaves, de una antigua y preciada posesión, el Mustang 69

–“Solo tu sabes controlar a ese carro, por favor regrésamelo entero”

–“No te prometo nada, solo que haré mi mejor esfuerzo”, dijo sonriendo el Sr. Santos

Ernesto y el Sr. Santos salieron y se fueron directo a la cochera para destapar el flamante Mustang 69, en esta ocasión fue el dueño original quien se puso al volante y con un giro de la llave encendió el motor de tan potente auto.

–“Ernesto, te recomiendo que te pongas el cinturón”

–“Espérame pinche Santos……..”, fue lo ultimo que se escucho decir a Ernesto
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 243

–“Papa, discúlpame por nuestros malos entendidos”, dijo el Sr. Julio, algo que era muy difícil para el ya que siempre había sido demasiado duro con todos

–“Mira solo vine para verte porque a pesar de nuestras diferencias, siempre supe que eduque un buen hijo, y hoy en este momento lo demostraste, solo quiero estar en paz, necesito hacer un pequeño viaje a resolver un asunto y espero volver para pasar mi poco tiempo contigo y tu familia que son lo único que tengo”

–“Yo me encargo de todo lo que tengas que resolver, quédate aquí ya con nosotros, espera a que Ian regrese de su viaje de trabajo para estar todos, el te estima mucho lo sabes”

–“En esta ocasión Julio tengo que ser yo quien se encargue de esto espero no demorarme, solo quería verte antes de salir, aquí mi buen amigo Ernesto me estará cuidando”

–“¿Porque mejor no puedo ser yo?”

–“Porque así deben de ser las cosas hijo, te prometo regresar”

El Sr. Santos no quería que su hijo se sintiera solo y con asuntos sin resolver, solo fue a despedirse, pero no para regresar a su casa, ya que el había hecho su propia agenda, una que hasta este momento ni siquiera Ernesto conocía.

–“Hijo ¿aun conservas el viejo librero, con mis cosas de antigüedades?”

–“Si papa, necesitas algo”

–“Solo quiero la antigua cruz que era de tu mama”

–“Déjame ir por ella”

El papa de Ian se paro y fue al segundo piso por el encargo del Sr. Santos, entonces Ernesto aprovecho e inmediatamente dijo:

–“Santos, ¿que estas haciendo y que planeas?”

–“Saliendo de aquí te lo diré, confía en mi, por favor, ya estoy perdiendo mucho tiempo”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 242

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Casa de la familia de la Rosa

–“Hola Julio, tanto tiempo de no sentarnos a platicar ¿verdad?”, le dijo con su característica paciencia el Sr. Santos a su Hijo

–“¿Papa? Que haces aquí, recuerdo que nuestra ultima discusión haber sido muy claro con mi postura, sobre como se debía educar a mis hijos”

–“Lo se Julio lo tengo bastante presente, pero no estoy aquí para discutir, vengo a platicarte una situación que tengo, y que probablemente termine con mi salud”

El papa de Ian, que apenas empezaba a prepararse para una acalorada discusión se quedo frió con la noticia que el Sr. Santos le estaba diciendo, la salud de su padre siempre había sido impecable, pareciera que nunca le pasaría nada y ahora estaba ahí, sentado enfrente de el hablando tan tranquilo sobre que en cualquier momento pudiera decaer.

–“¿Qué es lo que te pasa?, siempre has sido muy fuerte y saludable

–“Hijo calma, tengo que ser honesto, es una rara condición en la cual no me dan un tiempo estimado de vida, es raro incluso para los doctores, lo que si te puedo decir es que no sentiré dolor, y todo estará bien”
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 241

Ian no escondió su mirada de sorpresa al ver semejante cantidad de cosas reunidas, definitivamente la Sra. Alejandrina proveía de mas cosas que amuletos y plantas, parecía mas bien una mercenaria vendiendo todo tipo de armas.

En lo que Ian comenzó a probarse ropa y a escoger un poco mas de equipo, la Sra. Alejandrina regreso con lo que originalmente Ian pidió y le dijo:

–“¿Bien Joven ya viste que te vas a llevar?”

–“Si ya tengo lo que buscaba, ¿pero cuanto le voy a deber por todo esto?”

–“Lo voy a poner en la cuenta de los de la Rosa no te preocupes”

–“Bueno después Ernesto me explicara como saldar esa cuenta”

–“Si muchacho no te preocupes ahora no pierdas tiempo y vete”

Ian salio de ahí con un atuendo diferente, tenia un pantalón negro de corte militar con bolsas en los costados, una playera igualmente negra, con una mochila en la cual llevaba además de los amuletos, cuarzos, dos navajas suizas, un gps, binoculares con visión nocturna, lámparas de led, un PDA con Internet inalámbrico, un encendedor, botellas con agua bendita, granadas, bolsas de sal y algunas estacas de madera, llevo cuanto pensó necesitaría y un poco mas, pues la guerra estaba en curso y no podía darse el lujo de fallar.
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 240

–“Ernesto Cruz”, contesto certeramente Ian

La señora cambio su semblante de tranquilidad a sorprendida, se levanto de la su mecedora y le hizo una seña a Ian para que pasara y le dijo

–“¿Tu eres el nuevo verdad?”

–“¿Nuevo Señora? De que manera”

–“NO Le des vueltas tu debes ser nieto de Santos, y por lo tanto si estas aquí eres el nuevo portador, ya no pierdas tiempo y pasa”

Ian sonrió, no había pasado por su mente que existiera mucha gente relacionada con el asunto de ser portador del Poder pero le quedaba claro que así como las fuerzas del mal tenían su organización para destruir, de alguna manera el lado bueno también había gente que lo ayudaría, se dijo para si mismo que teniendo tiempo exploraría los recuerdos de todos los portadores para conocer mas ese universo de gente.

Una vez dentro de la casa Ian siguió a la Sra. Alejandrina hasta su pequeña sala, de ahí sucedió lo siguiente:

–“Bien hijo que es lo que te hace falta”

–“Bueno pues necesito varias cosas, entre sal, cuarzos negros, algunos tetragramatrones y ojos de venado”

–“Vaya muchacho eres de la vieja escuela, pides puras cosas para protección contra demonios, eso ahorita te lo traigo pero antes hecha un vistazo a esto a ver si algo te interesa”

La Sra. Fue hasta el librero y quito dos libros estratégicamente seleccionados hasta destapar una palanca que acciono y el librero se abrió de lado a lado para dejar ver un cuarto escondido con un cantidad de armas de diferentes tipos y calibres así como ropa tipo militar y cuchillos de combate.
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Capitulo 11 - Dia 1 - Pagina 239

Ian había salido rápidamente en el Charger ya sabia donde se encontraba el Demonio causante de todo el caos que ya comenzaba a verse por toda la ciudad, aunque contaba ya con la espada del consejo, tenia que buscar algunos objetos para su misión y además cambiarse ya que la camisa que traía tenia un orificio de bala y seria muy evidente si alguien lo detenía que le comenzarían hacer preguntas, no tenia tiempo para esas cosas, rápidamente se dirigió a un lugar que Ernesto en el camino a Monterrey le dijo que podría abastecerse de varias cosas.

Condujo hasta llegar al centro de Monterrey, en una de las colonias mas antiguas de la ciudad, se detuvo en una casa sencilla de una planta con muchas macetas de diferentes plantas y con un aspecto muy limpio, la casa tenia dos mecedoras afuera, y ahí se encontraba una señora de avanzada edad que tranquilamente alimentaba a un perico que tenia en una jaula.

–“Buenas Tardes Señora”, dijo Ian

–“Buenas Tardes Joven, ¿Qué se le Ofrece?”, contesto amablemente la señora

–“¿Disculpe es usted la Sra. Alejandrina?”

–“Si hijo soy yo”

–“Un buen amigo me dijo que podría ayudarme a conseguir algunas plantas y raíces”

–“¿Como se llama tu amigo?”
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